En la práctica, ninguno de estos protocolos opera de forma aislada. Una instalación OT moderna típica ejecuta varios protocolos simultáneamente en distintas capas del stack, y la pregunta arquitectónica es cómo gestionar los límites entre ellos.

A nivel de subestación, IEC 61850 crea una jerarquía interna clara: el bus de proceso transporta tráfico GOOSE y SV crítico en tiempo como multicast de Capa 2; el bus de estación transporta MMS sobre TCP/IP, conectando los IEDs con SCADA y estaciones de ingeniería. Estos son segmentos separados a nivel lógico y, en algunos casos, físico. Las VLAN proporcionan solo separación lógica, y una mala configuración o un ataque de VLAN hopping puede exponer ambos flujos a adversarios que, en teoría, estarían fuera del segmento.

Correlacionar datos cibernéticos de GOOSE, como señales de disparo de interruptores, con datos físicos de SV, como valores de voltaje, mejora simultáneamente la detección de anomalías. Una falla de voltaje presente sin una señal correspondiente de disparo del interruptor es un indicador de anomalía: no puede originarse en una falla física real. Esa lógica de verificación cruzada requiere acceso unificado a ambos flujos de datos, que es exactamente lo que habilita una capa de integración a nivel de sistema.

SCL (System Configuration Language): Lenguaje descriptivo basado en XML definido por IEC 61850 para configurar sistemas eléctricos de utilities, con tipos de archivo como SSD, ICD, SED y SCD, cada uno con distintos propósitos de configuración.

Los archivos SCL codifican toda la topología de la subestación: direcciones IP de dispositivos, conectividad de puertos y capacidades de los IEDs, en XML procesable por máquinas. Esto los convierte en un punto de partida natural para la configuración automatizada de herramientas de monitoreo e integración. También son un objetivo: si se explota el acceso MMS al contenido SCL, un atacante puede alterar configuraciones de protección en toda la subestación.

El enfoque híbrido de MAC más IDS es el único método probado que detecta y mitiga simultáneamente ataques de repetición y suplantación. Ninguna técnica probada cubre ataques DoS por descarte de paquetes; solo es posible detectarlos, lo que requiere mecanismos complementarios como control de tráfico basado en SDN o protocolos de redundancia. Después de detectar un ciberataque, los switches SDN pueden aislar IEDs comprometidos y activar dispositivos en standby que restauran la operación normal del interruptor en 3 ciclos, pero esa respuesta depende de contar primero con la infraestructura de detección.

Para entornos que combinan Modbus a nivel de campo, DNP3 en la capa de comunicación SCADA, OPC UA para integración empresarial e IEC 61850 en la subestación, una capa de integración unificada y consciente de protocolos es el requisito práctico. Los frameworks abiertos modernos ya cubren esta combinación de forma nativa junto con protocolos adicionales como EtherCAT, EtherNet/IP, PROFIBUS, PROFINET, BACnet/IP y Siemens S7comm, lo que confirma que la coexistencia multiprotocolo es la norma y no la excepción en despliegues reales.

CENTO se conecta a este entorno multiprotocolo en la capa de datos, normalizando la información proveniente de SCADA, PLCs, historians y dispositivos de campo dentro de un modelo operativo unificado, sin requerir reemplazar ni rediseñar los protocolos subyacentes.